Hola a todos, mi nombre es Lidia Guzmán. Este blog está dedicado al mundo del toro (columna izquierda) y del caballo (columna derecha).En el centro aparecerá información relevante de dicho tema. ¡Espero que os guste!
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miércoles, 22 de octubre de 2014
Encierros
Embarque y desembarque
Aunque el ganado de las corridas era conducido en la antigüedad desde la dehesa a la plaza mediante sucesivas operaciones que tenían como protagonistas principales a los cabestros, en la actualidad, salvo rarísima excepción, se realiza encajonando y desencajonando los toros. Los cajones en los que se encierra una por una a cada res son lo bastante angostos para que éstas no puedan moverse ni dañarse en su interior y están provistos de trampas correderas.
El embarque es la maniobra que permite, luego de aislados, meterlos en los cajones y subirlos al camión de transporte. El desembarque es la operación contraria, realizada por lo general en los corrales de la plaza.
El embarque es la maniobra que permite, luego de aislados, meterlos en los cajones y subirlos al camión de transporte. El desembarque es la operación contraria, realizada por lo general en los corrales de la plaza.
Acoso y derribo
Es una de las prácticas de campo inevitables para la mejor selección del ganado. Su origen se remonta a los primeros ejercicios cinegéticos del hombre
con el toro. Acosar y derribar es una forma de caza no sangrienta del animal. La operación la realizan dos garrochistas a caballo, que primero separan la res del resto de la torada o vacada, luego la acosan en campo abierto hasta alcanzarla y con la garrocha —que no tiene más de 15 milímetros de puya, para no dañar la piel del animal— tendida por completo, procuran agarrarla en lo más alto y trasero de las ancas para, empujándola más con la fuerza y carrera del caballo que con la del brazo, desequilibrarla y hacerla caer.
La tienta
Es la prueba más importante de cuantas se hacen a los animales para medir su resistencia y bravura. Procede, como otras labores camperas, de finales del siglo XIX y se generaliza desde principios del siglo XX. Se realiza en una plaza que lleva su nombre, plaza de tientas, cuadrada o redonda y de tamaño mucho menor que el de las plazas de lidia y es un remedo de la suerte de varas o pica, en la que se emplea una puya mucho más pequeña que la reglamentada para las corridas. La respuesta del animal al dolor, su reiteración en la embestida y su resistencia bajo el caballo permiten al ganadero prever las cualidades de cada uno. Los becerros o erales no deben ser toreados jamás, sino tan sólo ser llevados al caballo. De lo contrario quedarían inútiles para la lidia, pues una de las características de los toros bravos es que aprenden, es decir, una vez que toman un capote no lo olvidan jamás y en el caso de salir luego al ruedo distinguen con precisión al torero del engaño, con el consiguiente peligro para la vida de aquel. Las vacas, sin embargo, es más que conveniente que sean toreadas, y mucho, a fin de medir la calidad y la cantidad de sus embestidas.
El herradero
Herrar es la operación mediante la que se procede a marcar y numerar cada animal con el hierro de la ganadería y también a señalarle en las orejas. Hierro y señal individualizan cada ganadería.
El número, cada uno de los animales de la misma. El hierro y la señal son marcas acostumbradas en las ganaderías desde muchos años antes de que se conformaran las específicas de ganado bravo. La numeración de los animales data, sin embargo, de mediados del siglo XIX, en concreto cuando se formaron las ganaderías de bravo consideradas fundacionales. El reconocimiento y distinción de cada uno de los animales es imprescindible no sólo para el destino propio de cada uno de ellos, sino también para las labores de selección necesarias en cada camada. Los hierros de los que se sirve el herrador son 20: dos con el signo de la casa y los otros con los 10 dígitos repetidos, excepto el seis y el nueve. La operación se desarrolla, por lo general, en los corrales de la dehesa. En uno de ellos esperan los becerros de un año de edad, y pasan de uno en uno a otro en el que, sujetos contra el suelo por cuatro o cinco hombres, pues tal es su fuerza, se procede a aplicarle el hierro caliente, no al rojo. El de la marca en la parte externa y plana de la nalga, denominada llana, y la del número se imponen en el costillar derecho.
La señal es un corte o marca de distintas formas que se realiza en las orejas. La maniobra se denomina fañar.
La señal es un corte o marca de distintas formas que se realiza en las orejas. La maniobra se denomina fañar.
El toro en el campo
Las fincas dedicadas a la cría de ganado bravo suelen ser de secano o estar próximas a las marismas y siempre con abundantes pastizales. Se denominan dehesas y en ellas pastan, en zonas distintas y diferenciadas de la misma, los animales que componen la ganadería: los sementales, toros dedicados en exclusiva a la monta y la reproducción; las vacas de vientre, dedicadas a la cría de bravo, cuyo conjunto constituye la vacada; los recentales y los añojos, crías de distintas edades, apartados o no de sus respectivas madres; y los toros de plaza o de muerte, que conforman la torada.
Los cabestros o bueyes, toros castrados y domesticados, acompañan al ganado bravo y ayudan al personal de la ganadería en las conducciones, encierros, apartados y enchiqueramientos. Del personal de la ganadería destaca el mayoral, o jefe de todos los demás: vaqueros, novilleros, cabestreros, pastores y zagales (mozos que ayudan al mayoral arreando las caballerías). Los vaqueros y novilleros se sirven para realizar sus trabajos, que se realizan a caballo, de la garrocha, una vara de unos tres metros de longitud, con una pequeña puya en su extremo, útil para dirigir y manejar al ganado. Los ganaderos llevan un registro genealógico en el que consta cada res con su fecha de nacimiento, nombre de la vaca y el semental de que proceden, su nombre, la pinta, el número, los datos del herradero y de la tienta y por último, si es semental o vaca de vientre, su descendencia y si fue toro de muerte, su comportamiento en la plaza.
¿Cómo es el manejo reproductivo del ganado de lidia?
En general, el ganado de lidia tiene muy buena fertilidad. No es raro tener ganaderías bravas con una eficiencia reproductiva cercana al 90%. Esto posiblemente se deba a su gran rusticidad. Pero, si se descuida la nutrición y no se tiene una adecuada asesoría veterinaria los parámetros reproductivos pueden ser menos alentadores.
Es importante mencionar que algunas ganaderías de lidia, en Venezuela y España, han utilizado con éxito técnicas reproductivas como la inseminación artificial y los trasplantes de embriones, tanto frescos como congelados. El semen congelado importado de España está siendo utilizado para cruzar con la vacada brava venezolana y se han obtenido resultados muy buenos en la plaza de toros. Los trasplantes de embriones congelados de España se han utilizado en menor cuantía, debido a lo más complicado de ésta técnica, pero son la única alternativa para importar, a relativamente bajos costos, animales completos de ganaderías españolas: Los costos de importación de vacas y toros sementales en pie son altos.
Es importante mencionar que algunas ganaderías de lidia, en Venezuela y España, han utilizado con éxito técnicas reproductivas como la inseminación artificial y los trasplantes de embriones, tanto frescos como congelados. El semen congelado importado de España está siendo utilizado para cruzar con la vacada brava venezolana y se han obtenido resultados muy buenos en la plaza de toros. Los trasplantes de embriones congelados de España se han utilizado en menor cuantía, debido a lo más complicado de ésta técnica, pero son la única alternativa para importar, a relativamente bajos costos, animales completos de ganaderías españolas: Los costos de importación de vacas y toros sementales en pie son altos.
¿CUÁLES SON LAS PRÁCTICAS DE MANEJO MÁS IMPORTANTES DEL GANADO DE LIDIA?
Primero: El herraje de los becerros y becerras al momento del destete, 6 a 8 meses después del parto. Al animal se le colocan 3 hierros calientes: Su número de identificación (en el lomo), el hierro de propiedad (en la pierna), y el del año de nacimiento (en el brazo). En España es obligatoria la presencia de un Guardia Civil (policía) al momento del herraje para verificar que se coloque el hierro del año correspondiente. Así se evitan fraudes con la edad de los toros cuando sean llevados a las plazas para ser lidiados. Segundo: La tienta de las vaquillas (novillas) alrededor de los 2 años de edad, bajo la acuciosa mirada del dueño de la ganadería. Esto se realiza en una pequeña plaza de toros, que tiene que haber en toda finca de ganado bravo. Allí se prueba la bravura de la vaquilla ante un picador, quien la pica con una pequeña puya. Luego la vaquilla es toreada con muleta por un torero (que siempre debe ser el mismo para la ganadería), siempre bajo la dirección del ganadero, quien toma notas del comportamiento de la vaquilla en todo momento. En base a esto el ganadero decide si la vaquilla va a la reproducción o se elimina de su ganadería. Tercero: La tienta de los machos. Esto es muy importante. Solamente los candidatos a sementales o padrotes elegidos para quedarse en la ganadería (según su pedigree o reata ) se tientan de una forma y edad similar a las vaquillas. Estos machos deben ser muy pocos. El resto, los que van a ser vendidos para las corridas de toros, no son tentados o se prueban en la plaza de la ganadería delante de un torero que se defiende o engaña a al toro(s) con una vara de madera, y por supuesto gran agilidad, pero nunca utiliza capote o muleta. Otra forma de probar los toros antes de ser vendidos, utilizada en España, es el llamado "acoso y derribo", que consiste fundamentalmente en evaluar la bravura de un toro de tres años (utrero) frente a un picador, luego de ser derribado al ser empujado por el anca con una vara larga, o garrocha (sin punta) mientras corre acosado por dos jinetes, uno de cada lado. Esto se hace en un potrero grande y generalmente se invita a otros ganaderos a presenciar y/o participar a caballo. No todos los ganaderos tientan los toros que van a las corridas, pero esta práctica puede evitar el disgusto de tener que observar toros de escasa bravura en las corridas. Cuarto: El aparte de los encierros, o grupos de seis toros que serán vendidos para cada corrida cuando tengan un mínimo de 4 años de edad. Los encierros deben ser similares en tipo y deben llegar a la plaza de toros con un mínimo de 425 Kgs. de peso. Los seis toros son llevados a la plaza en fuertes cajones de madera individuales, que miden aproximadamente 2.5 m. de largo, 2.0 m. de alto y 0.90 m. de ancho. El respiradero del cajón está en la parte superior y mide alrededor de 10 cm. de ancho. |
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